miércoles, 4 de enero de 2012

TRANSMILENIO PERDIENDO IDENTIDAD

TRANSMILENIO PERDIENDO IDENTIDAD

Esta claro que el sistema de trasporte masivo de Bogotá Transmilenio, es bastante defectuoso, incomodo e irritable, pero se ha convertido en la solución de muchos para llegar a los lugares de destino.

Cansado de los buses, ir de pie en un monumental trancón bogotano, luchando por salir y llegar al timbre el cual hará que el chofer me deje tres cuadras mas delante de mi paradero objetivo, soportando a los vendedores ambulantes, cantantes, mimos y personajes que cuentan su drama una y otra ves, decidí volverme un usuario mas de Transmilenio. Además de los problemas más conocidos del sistema, quiero expresar mi indignación con este medio de trasporte en cuanto en mis primeras experiencias he logrado evocar en el trayecto, los viajes que solía hacer “directo séptima”, cuando en medio del gran trancón, era despertado por aquellos personajes que ya nombré, y así es, como es posible que el sistema de trasporte masivo TRANSMILENIO, se este pareciendo cada día mas al popular bus. He tenido la oportunidad de encontrarme en una semana con un pedigüeño, por no decir otra palabra y una pareja musical, soy consiente que nuestro país no puede ofrecer muchas condiciones laborales optimas, pero bueno eso se lo dejamos a los que desafortunadamente nos gobiernan.

Señores de Transmilenio, no pueden pretender ofrecer un buen servicio y algo diferente si dejamos que esto siga cayendo al fondo de abismo, revaluar el servicio y crear estrategias como las que usan grandes potencias en movilidad no es una opción que debemos abandonar, las cosas están sucediendo, y no seria bueno que se trasformaran en un servicio de trasporte común.